Estamos ante una película de terror o de fantasmas o de trastornos psicológicos. Quédense en las puertas de salida de cualquier sala dónde proyecten "El orfanato " y verán salir a gente con opiniones distintas, con explicaciones opuestas de porqué ha pasado esto o lo otro en tal escena, de qué situación ha motivado tal otra... Esto es lo mejor de esta película, más allá del género con que finalmente se catalogue este film, obliga a pensar. Se trata de una historia compleja con personajes que se mueven entre el aquí y el allá, lo que hace que finalmente el espectador no sepa si lo que cuenta es real, es ficticio o paranormal.

Laura (Belén Rueda ) compra el orfanato dónde vivió de pequeña con el fin de crear una residencia para niños discapacitados. Llega al caserón junto a su marido (Fernando Cayo ) y su hijo Simón (Roger Príncep ), pero pronto la ilusión en su proyecto se ve quebrada por la la presencia de una inquietante anciana y por los amigos invisibles de los que no cesa de hablar su hijo. A partir de ese punto, los hechos se suceden de forma frenética, la película acelera el ritmo y uno se siente anclado en la butaca intentando atar cabos (*).

Pese a todo, la originalidad de la historia podría ponerla en duda cualquiera que haya visto "Los Otros " de Amenábar . Sin ser lo mismo, tiene muchos puntos de confluencia con ésta: la casa, los niños, la madre entregada, el cruce entre el aquí y el más allá,... J.A. Bayona (director) y Sergio Sánchez (guionista) consiguen dar una vuelta más de tuerca al asunto, pero en el fondo esta línea de continuismo puede conllevar algunas decepciones.

La puesta en escena y por supuesto la interpretación de Belén Rueda dan mucha fuerza al film. Belén logra caracterizar ese sufrimiento que roza la histeria de forma magistral. Aunque tampoco se quedan atrás Roger Príncep -el hijo adoptivo de será el desencadenante de toda la trama- o Geraldine Chaplin -la médium que desenmascara lo que se esconde realmente en la casa-.

"El orfanato", que según la distribuidora Warner Bros Pictures, recaudó prácticamente seis millones de euros en los primeros cuatro días tras su estreno y fue vista por un millón de espectadores, tiene ahora la difícil labor de representar a España en la próxima gala de los Oscars como mejor película de habla no inglesa. Por el momento en el Festival de Cannes ya recibió la ovación de la crítica, así que la cosa promete. Y sino, siempre nos quedarán los Goya.

by mònica

(*) Y algunos son imposibles de atar.... Como por ejemplo, ¿qué pasó con el resto de cuidadoras que trabajaban con Benigna en el orfanato?