Lo primero que hay que tener en cuenta cuando uno va al cine a ver una película que ha sido adaptada de un libro, es que probablemente muchas de las cosas que esperabas encontrar no las vas a ver. Y eso es totalmente normal, puesto que es temporalmente imposible adaptar un libro al pie de la letra. El trabajo consiste en seleccionar lo esencial manteniendo la historia intacta y haciendo a la vez una película comercial. Esto último ya no es una preocupación en las películas de la saga Harry Potter, ya que el mismo nombre lleva impresa la etiqueta de "asistencia asegurada".
Harry Potter y la Orden del Fénix es una película inspirada en el quinto libro de la famosa saga creada por J.K. Rowling . Una saga que se inició con una aventura llena de magia y que, originalmente, era para niños y jóvenes. A medida que la historia ha ido avanzando hemos visto que ese mundo fantástico repleto de magia se ha ido volviendo más oscuro, y con él las películas que lo han adaptado. Esta quinta entrega no lo es menos.
La película en si es bastante fiel. Sin embargo en el libro es mayor la sensación de impotencia que experimentan los protagonistas al ver que la mayoría no quiere creer que Lord Voldemort haya regresado. Sensación que aumenta cuando la nueva profesora de defensa contra las artes oscuras, Dolores Umbridge, llega a la escuela para imponer sus normas, que no son otras que las del Ministerio de Magia, de quienes es representante. Harry tendrá que asumir responsabilidades y enfrentarse de nuevo a Voldemort, interpretado por un inquietante Ralph Fiennes . Una vez más, Harry contará con la ayuda de sus amigos y de viejos conocidos como su padrino Sirius Black y su antiguo profesor, R. J. Lupin, todos ellos miembros de la Orden del Fénix, organización encargada de luchar contra Voldemort y sus secuaces.
Pese a todo, la mayor parte de la película sucede de forma lenta y la acción se concentra al final de ésta, dónde tal vez podían haber incluido más secuencias descritas en el libro.
En fin, una película interesante, para ver con calma y tal vez sin niños.
by marc


Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados