Zodiac
Uno se imagina cuando empieza a ver la película que va a encontrarse ante Seven pero con un asesino en serie distinto, con otras manías y fijaciones,.... Sin embargo, a medida que avanza la película uno ve que más que centrarse en la psicología del asesino, se centra en la de los personajes que se mueven entorno a él.
El director, David Fincher, nos deleitó y aterrorizó en 1995 con la historia de un asesino ficticio, pero esta vez ha centrado todos sus esfuerzos en contar la
historia de un asesino al que nunca cogieron, de un tipo que tuvo en
vilo a la bahía de San Francisco a finales de los 60 y principios de
los 70.
En vilo se mantiene también el espectador, porque aún sabiendo que esta historia no está resuelta, uno espera respuestas, espera soluciones,.... las mismas que espera el dibujante del San Francisco Chronicle Robert Graysmith (personaje que interpreta Jake Gyllenhaal, el vaquero moreno de Brokeback Mountain). De hecho, podría decirse que la historia se centra en él, en su proceso de acercamiento a los asesinatos y al sospechoso, en la transición hacia la obsesión por el caso que le llevó a renunciar a su familia, a su trabajo.... y a escribir la novela que ha servido de base para que Fincher llevara a cabo su película.
Se dice que Fincher estuvo más de un año y medio investigando antes de ponerse a rodar. La minuciosidad con que se cuenta la historia no lo pone en duda; lo que por otro lado conlleva la duración excesiva del film y la gran cantidad de datos que el espectador desde su butaca se ve obligado a retener si quiere seguir mínimamente la historia.
El resto de personajes: Robert Downey Jr como reportero o Mark Ruffalo y Anthony Edwards como detectives, no son más que el contexto que envolvió al caso y al propio Robert Graysmith. Un personaje que sin duda consigue transmitir su ansiedad más allá de la pantalla, y es que uno se marcha del cine en el mismo estado que él, obsesionado por atar cabos y resolver un caso cuyo mayor sospechoso murió en 1992.
by mònica


