Ayer fui al festival de Sitges a ver dos películas. La primera, la última de Hayao Miyazaki, que se proyectaba como sorpresa en el Auditori Melia, a las 10:30 de la mañana: Ponyo del Acantilado. La segunda, en el cinema Prado, era la última de Albert Serra, El Cant dels Ocells. Empezaré hablando de esta última.
El Cant dels Ocells, rodada en blanco y negro, nos muestra el viaje de los Reyes Magos hacia Belén para adorar al niño Jesús desde un punto de vista distinto. Esta claro que no es una película para “el gran público”. A mitad de la proyección, e incluso antes, algunas personas se marcharon, cosa que encuentro algo ridícula, ya que si has pagado la entrada lo mínimo que puedes hacer es quedarte y criticarla después si no te ha gustado, pero habiéndola visto entera.
Es una película que combina dos elementos, pues es bastante abierta a la interpretación del espectador, tal como comentábamos a la salida del cine. En primer lugar, consta de secuencias muy largas de los tres reyes (interpretados por Lluís Serrat Batlle, Lluís Carbó y Lluís Serrat Masanellas) viajando a través de paisajes muy bellos y solitarios, aunque algunas de estas secuencias se me hicieron un poco largas. Estas escenas, más bien contemplativas, donde predomina el silencio, se contraponen con las que muestran el lado más humano de los tres reyes, que viajan solos, sin camellos ni sirvientes. Es más, los tres reyes no se corresponden con la imagen tradicional que todos tenemos. De hecho, tal cómo dijo Albert Serra después de la proyección, la suya es una interpretación libre de algo de lo que se habla muy poco en la Biblia. Estas secuencias donde los reyes hablan suponen una rotura con esa concepción mitificada que tenemos, porque estos hablan de cosas más bien surrealistas, les vemos no como grandes sabios, sino como personas normales. Era durante estos momentos donde se escuchaban carcajadas en la sala. Por lo tanto, es por una parte una visión más solemne, los paisajes (la película esta rodada en Canarias e Islandia), y por otra el lado más humano y desmitificador de los tres reyes, todo ello alternado con escenas de José y María, estas últimas curiosas por el hecho de que no hablan en el mismo idioma. Mientras María y los reyes hablan en catalán, José habla en hebreo.
Durante toda la película apenas hay sonido. Hay varios momentos de ausencia total de sonido, y sin embargo el “clímax” de la película (más o menos a la mitad), cuando los tres reyes se presentan ante Maria y el niño, esta acompañado con la canción que da nombre a la película, que le da un aire solemne, con los tres reyes arrodillados, uno de ellos tumbado en el suelo literalmente.
Tras la proyección, Albert Serra contestó las preguntas del público, con algunas respuestas que nos hicieron reír, por la seguridad con la que habla, porque sabe perfectamente lo que esta diciendo pero, sin embargo, te gustaría saber que es lo que esta pensando. Sobre el tema del hebreo que habla José, dijo que lo había hecho “para darle un toque más bíblico, pero al parecer no ha servido de nada porque no lo habéis entendido” (alguien le preguntó que en qué idioma hablaba José, porque no era ingles). Sobre el tema de que la gente se marchara en mitad de la proyección, dijo que “la culpa no es mía, sino de los que se iban”, y que “una cosa que no entiendo es porqué algunos se van en la última escena, cuando sabes que dura 95 minutos y llevas 90. Algún día tengo que coger a uno y preguntárselo”
Después de esta tanda de preguntas se proyectó un “making off” que había hecho Mark Peranson (José en la película), bajo el nombre “Waiting for Sancho”. Sin embargo, en mi opinión y la de mis amigos, fue más bien un video casero del rodaje, cómo esos que te ponen los amigos o familiares que se han ido de vacaciones, para que veas donde han estado. Sirvió en algunos momentos para ver cómo había transcurrido el rodaje. También nos reímos un poco en ciertos momentos con el video y también con un señor del público que tenía una risa muy graciosa. Pero en general fue algo pesado, teniendo en cuenta lo que duró. En total, película + making off, unas 4 horas. Después hubo otra tanda de preguntas, esta vez al director del “Making off”, pero ya no nos quedamos.
En resumen, una película interesante, muy simple, con los tres reyes magos lejos de esa imagen de sabios poderosos, con imágenes que son como “retablos medievales”. Has de saber a lo que vas, ya que si no estas predispuesto a ver algo que se aleja del cine narrativo al que estamos tan acostumbrados, te va a aburrir mucho. Por lo que a mí respecta, no siento que haya tirado el dinero.
by marc